La gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila, pasó meses diciendo que la revocación de su visa por parte de Estados Unidos era un asunto “administrativo”. Pero ahora un audio filtrado pone esa versión contra la pared.
De acuerdo con lo revelado por el periodista Héctor de Mauleón, la mandataria habría buscado acercamientos privados con intermediarios descritos como asesores externos del FBI, en medio de posibles sanciones y cargos que Washington podría presentar en su contra.
En la grabación, Marina reconoce que buscó a alguien “alejado de Baja California” para evitar filtraciones y menciona que ya tiene contratado a Michael Nadler, exfiscal federal de Florida, especializado en casos de lavado de dinero y cr1m3n org4niz4do internacional.
El contexto no es menor. En 2025, Estados Unidos le revocó la visa a ella y a Carlos Torres Torres, su entonces esposo. Meses después, la propia gobernadora confirmó que Torres era investigado por la FGR por presuntos vínculos con n4rc0tráfico, tráfico de armas y lavado de dinero relacionados con “Los Rusos”, una facción del Cártel de Sinaloa.
Lo que públicamente se presentó como un trámite migratorio, en privado suena a otra cosa: abogados, intermediarios, agencias estadounidenses y temor a filtraciones.
Y mientras el audio se viraliza, Marina del Pilar guarda silencio y en política, el silencio no siempre calma. A veces confirma que el golpe pegó donde más dolía.

