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“No se trata de prohibir el celular, sino de recuperar la atención y la disciplina en las aulas”: Mtra. Mirna Cosio Hernández.

TIJUANA, B.C. — dAnte la iniciativa impulsada por la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo para establecer restricciones al uso de teléfonos celulares dentro de las aulas de educación básica —primarias y secundarias— durante el ciclo escolar 2026-2027, la Mtra. Mirna Cosio Hernández consideró que esta medida debe ser entendida como una estrategia para fortalecer la disciplina, la atención y el aprovechamiento académico de las niñas, niños y adolescentes, es una muy buena estrategia de mejorar la educación.
“No es prohibir, es disciplina; es parte de educar. A la escuela se va a aprender, a escuchar al docente y a poner atención en clase.
En muchos casos, el teléfono celular se convierte en una importante distracción para el aprendizaje”, señaló La especialista destacó que el objetivo no debe ser satanizar la tecnología, sino establecer límites claros y responsables para su utilización dentro de los espacios educativos, permitiendo que los estudiantes recuperen la concentración y aprovechen de mejor manera el tiempo destinado al aprendizaje.
Más atención, mejor rendimiento académico
Cosio Hernández señaló que cuando un estudiante permanece atento durante la clase existen mayores posibilidades de mejorar su rendimiento académico y fortalecer sus procesos de aprendizaje.
Asimismo, consideró importante analizar los efectos que puede generar el uso excesivo de dispositivos y redes sociales, particularmente en aspectos relacionados con el bienestar emocional de los jóvenes, por lo que las escuelas y las familias deben trabajar conjuntamente en el establecimiento de hábitos digitales saludables.
“Necesitamos que nuestros jóvenes vuelvan a mirarse a los ojos, que dialoguen, que convivan y que aprendan a comunicarse directamente con sus compañeros y con sus maestros.
 La tecnología debe ser una herramienta para educar, no un obstáculo para hacerlo”, enfatizó.
Una experiencia que ya dio resultados
La Mtra. Mirna Cosio Hernández recordó que, durante su experiencia como directora en el nivel medio superior, implementó una estrategia de resguardo de teléfonos celulares durante las clases, darles libros de su interés para leer y hasta juegos de mesa en las horas libres, medida que, aseguró, produjo resultados positivos.
“Yo lo viví directamente como directora. Implementé el resguardo de celulares durante cada clase y funcionó bastante bien.
Se redujeron las distracciones y mejoró considerablemente el rendimiento escolar.
Los estudiantes comenzaron a poner mayor atención y a participar más en las actividades académicas”, relató.
A su consideración, esta experiencia demuestra que establecer reglas claras no significa estar en contra de los jóvenes ni de la tecnología, sino enseñarles responsabilidad, autocontrol y disciplina.
También puede combatir la competencia y el clasismo entre estudiantes
Otro aspecto que, dijo, debe tomarse en cuenta es la competencia social que puede generarse entre los propios estudiantes por el tipo de teléfono celular que poseen.
“También debemos hablar de un fenómeno que pocas veces se menciona: la competencia entre los jóvenes por quién tiene el celular más nuevo, más costoso o de determinada marca, esto puede generar diferencias, burlas, presión social e incluso actitudes de clasismo dentro de las escuelas”, advirtió.
Por ello, consideró que limitar el uso de celulares durante las clases puede contribuir a generar ambientes escolares más igualitarios, donde el valor de cada estudiante no esté determinado por el dispositivo que posee, sino por su esfuerzo, sus capacidades, sus valores y su desempeño académico.
Educar también significa poner límites
Finalmente, la Mtra. Mirna Cosio Hernández hizo un llamado a padres de familia, docentes y autoridades educativas a asumir conjuntamente la responsabilidad de formar a las nuevas generaciones.
“Educar también significa poner límites. Nuestros jóvenes necesitan aprender que existen momentos para utilizar la tecnología y momentos para escuchar, estudiar, convivir y aprender.
No se trata de quitarles el celular; se trata de enseñarles que ellos deben tener el control de la tecnología y no permitir que la tecnología tenga el control sobre ellos”, concluyó.
La propuesta, afirmó, debe acompañarse de reglas claras, excepciones justificadas, participación de padres de familia, capacitación docente y mecanismos adecuados de resguardo, para que la medida tenga verdaderamente un propósito educativo y contribuya a construir escuelas con mayor atención, respeto, convivencia y aprovechamiento académico.
Mtra. Mirna Cosio Hernández
Licenciada en Derecho | Maestra en Educación
Presidenta y Representante Legal
Colegio de Profesionistas y Juristas en Derecho en Baja California A.C.

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