PolíticaPrincipales

Carta abierta

▶️🥹🪽🕊️Solo quienes hemos atravesado la partida violenta de un ser querido sabemos lo que verdaderamente duele. Sabemos que con el paso de los días, lejos de encontrar consuelo, sentimos aún más terror. 🥹🔴✔️Sabemos lo que es luchar cada mañana contra nuestra propia mente, que nos tortura con pensamientos sobre todo el sufrimiento que nuestro familiar pudo haber vivido antes de partir.
🔴Cada día es un acto de resistencia: controlar los pensamientos de dolor, aceptar lo que ya es irreversible, perdonar lo que fue, ✔️sostenernos cuando el cuerpo literalmente tiembla, respirar a pesar del agujero que se abre en medio del pecho.
🔴Pero no basta con sobrevivir al dolor personal. Además, debemos encontrar la fortaleza para enfrentar un sistema deshumanizado, procesos penales que revictimizan, días y días de trámites interminables, insensibles. ➡️Debemos ser capaces de no quedarnos en la víctima y, en cambio, constituirnos en agentes de cambio social. 🥹Pienso cada día en las madres y padres buscadores, que llevan años trabajando bajo el sol, bajo la lluvia, en cada terreno, en cada rincón, buscando a sus hijas e hijos. Esa fortaleza, esa dignidad solo puede venir de Dios.
➡️Se necesita también una fortaleza enorme para no odiar, para pedirle a Dios que nos guíe hacia el perdón, sin que eso signifique renunciar a la justicia, sin que eso implique abandonar el proceso penal.
🔴➡️🕊️Me gustaría poder describirles —aunque las palabras siempre se queden cortas— el dolor y la impotencia que se siente cuando tienes que escuchar al fiscal narrar una a una las lesiones en el cuerpo de tu ser querido. ✔️O cuando tienes que soportar a los defensores mentir, tergiversar la verdad, defender lo indefendible. ❌Y como si eso no bastara, cuando denuncias violencia institucional y lo único que recibes como respuesta es silencio de parte de quienes deberían actuar de inmediato para protegernos, para garantizar que nadie más sea violentado.
🆘🔴Recuerdo tanto a mi madre… en varias ocasiones me habló de la maestra, ahora imputada. Me contaba que le había comprado algunas cosas que vendía. Mi madre le compraba a todos, tenía la casa llena de cosas, le encantaba comprar, ple encantaba más ayudar. Esa era su naturaleza: ayudar. Era amiga de todos sus vecinos, y ayudó a cuantos pudo, siempre. 🕊️🙏🏻A veces pienso que incluso con su partida ayudó… que quizá evitó que un niño fuera atacado en su lugar. Así de generosa era ella: ayudando hasta su último suspiro.
🔴🆘Sabemos que debemos perdonar. No se puede vivir plenamente si no se perdona. Pero perdonar toma tiempo. Es un proceso largo liberarse de tanto dolor, especialmente cuando quienes deberían reconocer su responsabilidad en cambio ensucian la memoria de quien ya no puede defenderse, inventando mentiras para protegerse, denunciando falsamente, manifestando que lo que hemos logrado es por influencias…como si no fuese público el calvario que hemos vivido en Fiscalía, de todo tipo, engaños, mentiras, burlas, violencia, re victimización.
🔴Hace unos días una fiscal me dijo que yo estaba litigando con los medios y no con la ley, pensé:  NO TIENE IDEA DE QUE EN ESTOS MESES HE PASADO CADA DÍA, INCLUSO CADA FIN DE SEMANA  ESTUDIANDO, HACIENDO EL TRABAJO JURÍDICO QUE ELLOS NO HICIERON.
🙏🏻Confiamos, que algún día lograremos perdonarlo todo. Porque no somos una familia que busque venganza. Buscamos únicamente lo que en justicia corresponde.
Nada más. Nada menos.
ANA LIDIA ROMERO, LA HIJA DE AMPARO ROMERO

You may also like

Leave a reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *