ROSARITO, B.C.— La imagen que hoy circula no es un hecho aislado. Es el reflejo de una realidad que se repite en todo Playas de Rosarito…postes inclinados, cables vencidos y estructuras a punto de colapsar que representan un peligro permanente para peatones, automovilistas y familias enteras.
Este problema no apareció de la noche a la mañana. Es consecuencia directa de la falta de mantenimiento preventivo y de la ausencia de coordinación entre el gobierno municipal, Protección Civil y la CFE. Señalar y «reportar» ya no es suficiente cuando el riesgo es visible, constante y generalizado.
La prevención no se anuncia, se ejecuta.

